miércoles, junio 08, 2005

Mis credenciales como aficionado al heavy metal, parte I

Como primera contestación al comentario de mi estimado amigo Sacer (también conocido en el inframundo jurídico como Lic. Antonio Ayala Alcocer, el caballero de la triste figura) en el que ponía en duda la continuidad de mi afición al heavy metal, entrego esta disertación escrita hace algunos años y que todavía considero muy vigente, sobre los discos más importantes dentro del heavy metal, en mi opinión, de la década de los 90's.

En un ánimo de competencia amistosa, Sacer, buenhombre, me gustaría ver que tú o cualquiera de tus amiguitos metaleros escriban un análisis como éste, a ver quién sabe más de metal o quién conoce los mejores discos. Así de plano; el reto es el reto. Esta es la respuesta práctica a tu observación; apenas tenga chance nuevamente te contesto teóricamente.

P.D. Sólo como comentario, en este momento escucho "Legalize it" de Peter Tosh, ¡y en la oficina!

* * * * *

NUESTRA PINCHE DÉCADA
6 discos fundamentales del heavy metal de los 90’s

Esta no es una lista de los “mejores discos” de la década. Esta lista quiso ser únicamente una introducción a un género musical que me apasiona, y probablemente fue la misma pasión que me llevó a escribir estas palabras la que te llevó a ti a abrir esta revista. Tampoco debe ser tomada como algo definitivo, ya que existen muchísimos otros discos con igual importancia que éstos, y que merecen ser escuchados y discutidos con seriedad (por ejemplo: The archaic curse de Borknagar, Turn loose the swans de My Dying Bride, Elegy de Amorphis, Testimony of the ancients de Pestilence, Gothic de Paradise Lost, Individual thought patterns de Death, Sewn mouth secrets de Soilent Green, Focus de Cynic, Amok de Sentenced, need to control de Brutal Truth, Anthems to the welkin at dusk de Emperor, Crimson de Edge of Sanity y Holy mountain de Sleep, por decir algunos que veo o que me gustaría ver en mi repisa). Con esto en mente, y con el propósito de limitar la selección de mis discos favoritos, decidí mencionar únicamente discos de la década pasada, que fue la década en que viví (vivimos) con más entrega la pasión por el heavy metal. Sé que hacen falta muchos discos por mencionar, pero hubiera resultado largo y desgastante comentar todos los discos que me gustan. Y no ordené los discos de mi lista simplemente porque me resulta imposible decidir cuál de éstos me gusta más que el otro; todos significan algo que debe ser valorado de manera independiente, sin pretensiones totalizadoras. Bueno, después de estos preliminares, les invito a leer mi lista, a enviarme sus comentarios y a hacer cada cuál sus propias listas de discos favoritos y a enviarlas a esta revista. Y espero que disfruten de los viajes al pasado tanto como yo.

666) Brujería - "Raza Odiada": El heavy metal ha sido una declaración a gritos de una ideología política, desde su más temprana concepción. Recordemos cómo Black Sabbath destruía para muchas personas en 1968 toda la “buena vibra” y la concepción ingenua del futuro del mundo según los profetas hippies. Pero reconozcamos a su vez que, en términos generales, la visión del mundo según el heavy metal es bastante limitada, obtusa en ocasiones, y esencialmente demasiado seria. Pocos grupos metaleros se ríen de sí mismos; sin embargo, me vienen a la mente algunos ejemplos: WASP, Suicidal Tendencies e Infectious Grooves, Pungent Stench, Turbonegro y Mr. Bungle. Brujería es quizás la mejor de estas excepciones. En primer lugar, cantan en español a pesar de pertenecer a una disquera estadounidense que edita discos dirigidos a un público angloparlante. Pero su español es además un español pocho, que resulta irreverente hasta para los propios mexicanos. Además divierte aún el misterio que rodea a sus integrantes. ¿Hay alguien en el mundo que no sepa todavía que los dos mexicanos de Fear Factory y los bajistas de Faith No More y Napalm Death están involucrados? Lugar común. Pero, ¿quién es el pinche Juan Brujo? Puede ser un pocho de la frontera norte, puede ser el supuesto hermano de Tom Araya, puede ser un güey que estuvo en Terrorizer (el grupo de grind de inicios de los 90’s), puede ser un narcotraficante de Sinaloa, puede ser cualquiera de nosotros. Y quizás esa es la mejor respuesta respecto de su identidad: todos somos Juan Brujo. Todos nosotros, los “greñudos locos”, tengamos greñas largas o no, fumemos leños cannábicos o no, usemos playeras de Brujería o no. Y Raza Odiada es el disco que nos da un nombre como generación, como grupo social. El resto del mundo preferiría que no existiera el heavy metal, sin duda alguna. Los dueños de las grandes disqueras desprecian la inteligencia del público metalero y masifican idioteces sónicas como Korn, Limp Biskit y la mayoría de los grupos modernos. Inclusive las disqueras pequeñas e independientes concentran su producción en dos esquemas básicos: grupos de gótico melódico con voz femenina tipo The Gathering o Theatre of Tragedy, o grupos de speed o power como Blind Guardian o Stratovarius. No me malentiendan, estos grupos son buenos, pero sus miles de imitadores no lo son. Incluso parece que los propios padres fundadores del heavy metal sólo viven ahora para avergonzarnos, para causarnos estupor. ¿A qué grupos invitó Black Sabbath a su tour, y cuántos de estos grupos suenan igual? ¿Cuál fue la última canción memorable que ha escrito Iron Maiden (”Bring your daughter to the slaughter”, en mi opinión, hace más de 10 años)? ¿Alguien me podría explicar que ha ocurrido con los imbéciles de James Hetfield y Lars Ulrich de Metallica? Pero discos como Raza odiada me devuelven la esperanza de que no existe el infierno después de la vida, sino que la vida es un infierno y por lo tanto hay que reírse de ella, hay que “joder al güey”, en palabras de Juan Brujo. Por si existe alguien que no hubiera escuchado a Brujería, podría describir su estilo como un híbrido de grindcore, hardcore, death metal e industrial (especialmente en su último disco Brujerizmo). Y Raza Odiada es el mejor de los tres discos de Brujería por dos sencillas razones: es el que tiene las mejores y más memorables canciones y es el que más se ríe de sí mismo. La instrumentación es casi perfecta, y resaltan especialmente la poderosa batería de ¿Raymond Herrera?, la distorsión típica de ¿Napalm Death?, y la voz aguardentosa de Juan Brujo. Y las letras... ¿Quién puede olvidar joyas líricas como “Pinche tequila, leño de mota, cocínate piedras” (de “Colas de rata”), o “Carga tu abuela, córrele tía, ya aplastaron el lelo” (de “La migra”) o la ya clásica “¿Qué quieres en la vida? ¿Ser rico, coger viejas? ¿Vivir mil años? ¿Vivir mil años?” (de “Almas de venta”). Brujería es el ejemplo típico de una parodia que se vuelve más real que lo que parodiaba. Y lo que parecía un proyecto-en-broma de algunas súper estrellas metaleras, se ha convertido en todo un clásico de nuestra década, orgullosamente mexicano. Pero no me escuchen a mí, escuchen al Brujo, y recuerden que: “Misas negras te va a gustar, el infierno te va a gustar, la verga del Brujo te va a gustar”...

666) Carcass - “Heartwork”: Una de las mayores recompensas que ofrece el estudio de la Historia es que el acto de remontarse física o mentalmente al pasado casi siempre es causa de placer (o de desilusión, lo contrario del placer). Bueno, el simple acto de recordar el riff inicial de la canción "Heartwork" me da escalofríos eléctricos. El adjetivo que más me golpea la cabeza al tratar de describir este disco es “majestuoso”. O “maravilloso”, “estupendo”, “enigmático”, “mágico”. En esencia, el trabajo de guitarras de este disco constituye sin lugar a dudas la más alta expresión del death metal como arte contemporáneo. Su mezcla de armonías mediante guitarras dobles al unísono en el más puro estilo new wave of british heavy metal, con solos basados en el blues y melodías de rock and roll ha superado el examen del tiempo. Sorprende hasta ahora. Y para Carcass significó la entrada a la madurez como grupo, el adiós a su adolescencia musical. Pero, como muchos otros, estos británicos no supieron manejar el hecho de haber dejado la adolescencia. En realidad pocas personas en el mundo saben cómo crecer. Carcass fueron desde sus inicios el grupo énfant terrible de la escena metalera. Nadie tocaba como ellos; sus dos primeros discos constituyeron la música más extrema grabada hasta entonces, casi ininteligible de tan gutural y densa. Y sus letras rompieron todos los esquemas establecidos, mezclando fantasías gore que parecían tomadas de las bitácoras de un cirujano de la sección de Traumatismos y Urgencias con el humor negro más británico que se pueda imaginar. Sin embargo, a partir del EP Tools of the trade de 1992, Carcass inauguró una evolución musical que los llevaría finalmente a su extinción. Pero ese proceso de auto-destrucción nos ha legado algunas de las obras maestras de la música extrema. Su tercer disco, Necroticism: Descanting the insaloubrious, constituyó el cambio de estilo más radical hasta entonces de un grupo de finales de los 80’s. Ni Napalm Death, ni Entombed, ni Nocturnus, ni Death avanzaron tan rápido y llegaron tan lejos como Carcass. Y finalmente llegamos a Heartwork, una de las obras maestras del género. Entre sus características importantes, además del ya descrito trabajo de guitarras, está la voz inexpugnable y las letras atormentadas de Jeff Walker, y la batería militar de Ken Owen. Ampliando sobre el sonido de las guitarras, éstas remontan una de las distorsiones más propiamente metálicas que conozco (característica fundamental de los grupos escandinavos de la primera oleada de death metal, como Dismember, Grave y Entombed), para otorgar una nueva visión del blues y del rock and roll clásico en solos que son parte fundamental de las composiciones. Sin duda un clásico de la década.

666) Clutch - “The elephant riders”: Retomando la idea de que hay algunos grupos de heavy metal que se ríen de sí mismos, los estadounidenses sureños Clutch son uno de los grupos que más proyectan “buena onda” y sentido del humor en su música y letras. Hace unos días leí en Metal Maniacs (nuestra antigua Biblia) una reseña de un concierto de Clutch en New York, y la periodista se asombraba de ver playeras de grupos de todos los géneros del metal entre los asistentes al concierto. Y es que Clutch es de las pocas “moneditas de oro” que ha dado el heavy metal (otras que me vienen a la cabeza: Metallica antes del disco negro, Amorphis antes del disco Tuonela, Pantera con sus tres discos clásicos, Sepultura hasta el Chaos A.D.), y por “monedita de oro” entiendo el grupo que le gusta a todo el mundo, el clásico grupo que provoca comentarios como: “Eres un pendejo si no te gusta Amorphis; si no te gusta Sepultura es que no te gusta el metal”. No ha habido persona alguna que yo conozca a la que no le haya gustado Clutch desde la primera vez que los escuche. Y es que la música de estos sureños mariguanos está dominada por un impulso irresistible que sólo puede ser llamado “groove”, y que al mismo tiempo es el motor de toda la música afro-americana (blues, jazz, funk, hip-hop). De igual forma, este elemento es básico en todas las bandas clásicas de rock sureño, desde Allman Brothers y Lynyrd Skynyrd hasta Kyuss, Corrosion of Conformity y EYEHATEGOD. Y donde mejor ha demostrado Clutch su maestría del groove ha sido en su tercer disco The elephant riders, lleno de canciones memorables como “The elephant riders”, “The soapmakers”, “Muchas veces” (lo más cercano a un himno que han compuesto, junto a “Spacegrass”, de su anterior disco), y la canción más arriesgada de ese disco, y quizás de la historia del grupo: "Crackerjack", que es instrumental y cuenta con la participación de Delfeayo Marsalis (uno de los hermanos Marsalis de la gran tradición jazzística de New Orleans) con todo y solo free-jazzero de trombón. Y esta canción nos da cuenta de la importante evolución que ha realizado Clutch y de su elegante salida de los esquemas previstos para los grupos del género erróneamente llamado stoner (cuya traducción literal es “mariguano”). Un disco excepcional que redefinió a su género.

666) Fear Factory - “Demanufacture”: El uso de sonidos industriales como instrumento musical se remonta a los experimentos vanguardistas de músicos como John Cage, Karl-Heinz Stockhausen, y el griego Iannis Xenakis. Respecto de la música “popular”, debemos mencionar como antecesores a bandas como Joy Division, Sisters of Mercy, Throbbing Gristle, Skinny Puppy y Front 242. Pero los padres fundadores del industrial como género metalero fueron sin duda Ministry. Comandados por Al Jourgensen, quien alguna vez fuera arrestado por masturbarse en pleno escenario durante un concierto, Ministry fueron los primeros en mezclar exitosamente la rabia intrínseca del heavy metal con la artificialidad y frialdad de los sonidos industriales y de la música electrónica. Pero no cabe duda que quienes llegaron más lejos con esta fusión fueron los californianos Fear Factory. Junto con bandas inglesas como Fudge Tunnel, Godflesh y Scorn, Fear Factory fueron de los primeros grupos en editar discos clásicos de este nuevo género (curiosamente todos estos discos fueron editados por la disquera inglesa Earache Records). Y con ello crearon un lenguaje musical vigente hasta nuestros días, que ha influenciado a grupos tan diversos como Machine Head, Naked City, Deftones y Brujería. Pero aún más que todos estos grupos que hemos mencionado, Fear Factory se caracterizó por escribir canciones memorables. Por ejemplo “Replica”. Tanto el riff inicial de esta canción, con su doble bombo reiterativo y machacante como los disparos de una metralleta, y el coro con voz limpia, representan uno de los momentos más altos de la historia del industrial como género autónomo. Otra de las características importantes de Demanufacture fue el uso de la doble voz del vocalista Burton C. Bell: una voz limpia y cantada era complementada con gritos guturales en la más clásica tradición del crust o del grindcore. Aunque este recurso ya había sido explorado por bandas de doom como Tiamat, My Dying Bride, Paradise Lost e incluso Amorphis (y que después sería explotado hasta la saciedad por bandas tan disímiles como Arcturus, Borknagar, Acid Bath e incluso Slipknot), nunca había sido ejecutado con resultados tan dramáticos, que junto con la música del disco reflejó la dualidad de la vida contemporánea: entre la humanidad y la tecnología, entre el espíritu y el ordenador.

666) At the Gates - “Slaughter of the soul”: Este disco fue uno de los discos definitivos para que el death metal se consolidara como el género más importante de su época, de la misma manera que el disco Reign in blood de Slayer consolidó al thrash como el género metalero más importante de los 80’s. No obstante, la obra maestra de los suecos At the Gates también podría ser considerada el último gran disco de la etapa death metal, etapa que en mi opinión duró desde finales de los 80’s hasta mediados de los 90’s. Es triste reconocer que ya no se produce gran death metal en el mundo. ¿Dónde quedaron Entombed, Carcass, Edge of Sanity, Cynic, Death? Los que todavía tocan ya no tocan death metal, algunos ya ni siquiera tocan heavy metal. Para mí es un hecho que el death metal era un género suicida, destinado a auto-inmolarse como un kamikaze, a consumirse en sí mismo. Justo como la adolescencia. Al momento de llegar a la madurez, una persona debe decidir entre abandonar los atributos que perjudican su crecimiento como individuo, o estancarse en una etapa del pasado. Muchos de nosotros todavía no queremos tomar esa decisión. Pero regresando al tema, el death metal que conocimos hasta mediados de los 90’s, y que (a falta de un mejor adjetivo) llamaré “clásico”, simplemente ya es algo del pasado. Existen grupos todavía (más bien de la Relapse Records, como Origin, Dillinger Escape Plan y Soilent Green, aunque el primero tiene más elementos de death metal que los demás) que retoman algo de aquellas bandas junto con elementos de grindocre y rock sureño, entre otros, pero al mismo tiempo tocan con una furia y una rapidez que resultarían inimaginables para los bateristas de aquella época. Y quizás Slaughter of the soul es tan importante porque es un testamento, un documento que demuestra hasta dónde podía llegar el death metal como género autónomo. Basta con escuchar la canción “Blinded by fear” para darse cuenta de que riffs tan memorables como explosivos, en toda la tradición sueca del death metal de Gotemburgo, junto con esa voz tan furiosa y esos ritmos tan devastadores, hacen que este trabajo constituya uno de los mejores discos de la historia del metal.

666) Arcturus - “La masquerade infernale”: ¿Qué sabemos de Noruega? Además de que hay un chingo de frío, de que seis meses del año no tienen sol, de que la tasa de suicidios es la más alta del mundo, de que hace algunos años chavos “neo-satánicos” (prácticamente de nuestra edad) incendiaron varias iglesias hace algunos años, ¿qué sabemos de ellos? Casi nada. Es un hecho que Noruega es un país aislado del resto de mundo, pero principalmente aislado de nuestro continente. ¿De verdad alguien cree que los mexicanos y los noruegos vivimos en el mismo mundo? Yo no lo creo. Su concepción de la vida y la mía deben ser tan diferentes como la de un cubano y la de un esquimal. Ahora traten de nombrar tres grupos de Noruega que no sean de black metal en pocos segundos (pistas: Solefald, Ulver actual, Covenant, e incluso estos tres grupos tocaron black metal alguna vez). Significa mucho para mí que todos los grupos más o menos conocidos de Noruega toquen o estén relacionados con el black metal. Y para llegar a una conclusión “teórica” haré una comparación con la literatura latinoamericana: la cultura de nuestro continente ha estado históricamente tan aislada del resto del mundo, que nuestra forma de expresión literaria ha roto con todos los esquemas conocidos, y creado sus propios límites, y con esto ha navegado entre las diversas manifestaciones de lo que se conoce como “vanguardia”, o sea el uso de técnicas artísticas experimentales, radicalmente nuevas. (Una amiga siempre me decía que los libros latinoamericanos son muy difíciles de leer, y me daba como ejemplos a Julio Cortázar, a José Lezama Lima, a Alejo Carpentier, a Gustavo Sáinz, en oposición al aparentemente más sencillo “realismo” de la literatura angloparlante). Bueno, pues lo mismo ocurrió musicalmente con Noruega. Su cultura musical está tan aislada del resto del mundo que todos sus grupos de metal cerraron filas, y se unieron bajo una ideología y una forma musical propia y prácticamente nueva: la “neo-satánica” y el black metal. Y Arcturus es uno de los mejores ejemplos de la avasalladora evolución musical de los grupos de este género. Sus primeras grabaciones (recopiladas en el cd pirata Reconstellation) mostraban un grupo como muchos otros, lleno de rabia y de rebeldía musical. Pero había algo de Arcturus que me gustó desde siempre: no tenían empacho en hacer canciones muy lentas. Su primer álbum en la disquera Century Media, Aspera hyems symphonia, tenía algunas canciones que rompían con los esquemas establecidos incluso para los grupos de black metal “raro”. Pero el inevitable proceso de evolución musical (que deriva invariablemente del crecimiento y de la maduración como persona) que sufrió Arcturus los llevó a crear uno de los discos básicos del género. Prácticamente todo lo relacionado con este álbum rezuma calidad e innovación, desde el uso de secciones de cuerdas y trompetas junto con sintetizadores, hasta el empleo de poemas de Edgar Allan Poe junto con una imagen visual alucinante. La masquerade infernale posee uno de los conceptos musicales más interesantes que he escuchado, y sin duda merece ser llamado un clásico de la década.

por: Gerardo Alejos
Escrito originalmente a finales de 2001

jueves, junio 02, 2005

AudioScrobbler, un nuevo experimento auditivo

Paso al frente para informarles de la moda más reciente entre mi grupo más reducido de amigos, AudioScrobbler (AS), un programa gratuito que tiene la función de registrar puntualmente los nombres de los artistas y canciones que uno escuche en la computadora.

A primera vista la función mencionada en el párrafo anterior podría no impresionarnos, sin embargo las posibilidades que abre son inimaginables. El programa es una verdadera delicia para los fanáticos de las listas, los catálogos y los ratings. No sólo registra todo lo que uno escuche en su computadora, sino que saca promedios de los músicos y canciones que escuchemos con mayor frecuencia. ¿Nunca les ha intrigado saber cuántas veces a la semana escuchamos rolas como "Giant steps" o "So what", o definir de una vez por todas si preferimos --juzgando por el número de veces que escuchemos sus canciones-- a Duke Ellington sobre Count Basie? Todo esto es posible ahora con AS.

Sin embargo las maravillas de este programa son aún mas profundas. AS emite listas de las canciones que más se escuchan alrededor del mundo, y específicamente en cada país, cabiendo mencionar que dichas listas son probablemente más exactas que las típicas "listas de popularidad" de los periódicos, porque éstas se basan en el número de veces en que una canción es programada en la radio, sin importar cuánta gente la escuche, mientras que AudioScrobbler nos dice fielmente "qué" es lo que la gente de verdad escucha y "cuántas" veces lo realiza. Y para el que se haga la pregunta, con tristeza tenemos que admitir que la banda más escuchada a nivel mundial en estos días es System of a Down. ¿Qué pedo con eso? Hasta civilizaciones aparentemente superiores musicalmente (como los noruegos) cayeron en la moda.

Pero además de todo, y de forma automática, la base de datos de AS nos ofrece constantemente algo llamado "vecinos musicales", es decir, gente que tiene gustos musicales similares a los nuestros, ya sea por artistas o canciones. Sobre esto sólo puedo comentar que en mis cuatro días de usar el programa ya he platicado con una chica rusa de 22 años que es fanática de Bunny Berigan y Jelly Roll Morton, oh lejana mitad perdida de mi alma, así como que ya tengo el contacto de una chica chilena amante de Silvio y Caetano, de una neoyorquina aficionada al free jazz, etc.

Por último, y ya como colmo de la adicción, es absolutamente chingón tener la posibilidad de saber qué es lo que están escuchando tus amigos. Un ejemplo: hace tres días vi que mi estimado cuate Octavio escuchaba un disco de Reid Anderson, contrabajista del maravilloso grupo The Bad Plus. Al ver esto literalmente se me antojó escuchar al Reid Anderson a como diera lugar, y llevo ahora dos días enteros en que la canción que más escucho es la primera pieza de su re-chingonsísimo disco The vastness of space, titulada "The Enthusiast", que no escuchaba desde hacía varios meses. Ahh, los amigos, o como decía el maestrísimo Franz Kafka, "the happiness of being with people". Con gente como nosotros, además.

Dirección de AudioScrobbler de mis amigos y mía --o, en otras palabras, si quieren saber qué música estamos escuchando en este preciso momento en que ustedes leen este post, visiten las siguientes páginas:

Gerardo

Enrique (gracias a quien soy adicto al AudioScrobbler, desde el fin de semana pasado)

Ricardo (quien, a mi leal saber y entender, fue el primero de nosotros en caer en esta nueva "adicción")

Octavio

Lepo

Oscar (el estimado Troll-bünden)

Hernán Berny

Y por cierto, para instalar AudioScrobbler sólo hay que entrar a su página web, registrarse como usuario, descargar el plugin correspondiente al programa que utilicemos para esuchar música --Winamp, en mi caso y el de mis amigos--, hacer una configuración rápida en Options/Preferences/Plugins de Winamp, y ya estamos en la jugada. Todo el numerito no tarda más de 10 minutos.

P.D. Esta es la lista de la música que más escucho actualmente. El número de la derecha es cuántas veces he escuchado a cada uno en lo que va de la semana.

Top Artists
Last generated: June 2, 2005


1 The Thing 36 (Los noruegos de free-jazz con punk de los que hablaba en mi columna en Dijazz)
2 Mose Allison 30 (Genial, genial cantante de jazz desde finales de los 50's, muy cool aunque toca el blues con una suciedad que te parte el alma)
3 Joseph Spence 26 (Nuevo descubrimiento, guitarrista tradicional de las Bahamas que en los 50's grabó unas versiones alucinantes de temas gospel norteamericanos de principios de siglo, sólo con guitarra y sus propios gruñidos vocales)
4 Booster 24 (DJ francés de electro-jazz, ganador de aquel concurso mundial de DJ's organizado por Blue Note hace unos años)
5 Acoustic Ladyland 21 (Súper banda inglesa de post-jazz, muy muy nuevos --su primer disco es de 2004)
6 The Nat King Cole Trio 18 (Una sabrosita forma de empezar la mañana en la oficina con un café)
6 Reid Anderson 18 (El ya mencionado y súper chingón bajista del trío The Bad Plus, sus discos en solitario son todos una mentada de madre de belleza)
6 Seb Rochford's Polar Bear 18 (Otra súper y muy nueva banda inglesa de post-jazz, con algunos de los mismos elementos de Acoustic Ladyland)
9 Jamie Cullum 16
10 Benny Goodman 14
10 Maria Rita 14
10 Bob Brookmeyer New Art Orchestra 14
13 Woody Herman 13
13 The Bad Plus 13
13 Afro Cuban All-Stars 13
16 Mel Tormé With The Marty Paich Orchestra 12
17 James Hurt 11
17 Warren Vaché & Bill Charlap 11
19 David Murray 10
19 Carla Bley 10
19 Mats Gustafsson + Paal Nilssen-Love 10
22 Atomic 9
22 Bill Charlap & Warren Vache 9
24 Poncho Sanchez 8
24 noJazz 8
24 Grupo Folklorico y Experimental Nuevayorquino 8
24 Barretto, Ray - Tito Allen 8
24 Stan Tracey 8
24 David Murray & The Gwo-Ka Masters Feat. Pharoah Sanders 8
24 Thelonious Monk - CRR2 8
31 Bobby Previte 7
31 Akosh S. Unit 7
31 Adrian Rollini 7
31 Paal Nilssen-Love & Mats Gustafsson 7
31 Adrian Rollini; Joe Venuti's Blue Four 7
36 The Vandermark 5 6
36 Stan Getz & Bob Brookmeyer 6
38 John Coltrane 5
38 The Tubby Hayes Quintet 5
38 Oscar "Papa" Celestin; Sam Morgan 5
38 Eddie "Lockjaw" Davis, Buddy Tate, Coleman Hawkins, Arnett Cobb 5
42 Spring Heel Jack 4
42 Lars Gullin 4
42 Herbie Nichols 4
42 Rene Marie 4
42 Fred Ho & The Afro Asian Ensemble 4
42 George Lewis Ragtime Stompers nov.22, 1961 4
42 Gustafsson, Mats 4
42 Bobby Wellins 4
42 Bernt Rosengren 4

El desafío de la poesía, por Javier Sicilia

En el siglo XIX, Hölderlin, en su poema "Pan y vino", de cara al desalojo que el racionalismo hacía del misterio de la existencia, se preguntaba: "¿Para qué sirve la poesía en tiempos de miseria?" Había que esperar a que los monstruos de la razón llegaran hasta Auschwitz para que la pregunta fuera respondida por Adorno con una insoportable amargura: "Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie." Si Hölderlin había encontrado en su siglo que los dioses se habían ocultado y la belleza —su presencia entre nosotros— se había desvanecido en la noche, después del nazismo, de la reducción del hombre a una pura instrumentalidad, de la llaga del genocidio, de la muerte de Dios y del elogio de la técnica sobre lo humano, la poesía se había vuelto tan hueca como una campana sin badajo. ¿Qué podía nombrar, si el sentido de la lengua, invadido por el horror y el vacío racionalista, había sido aniquilado? ¿Había sentido más allá del horror?

Paul Celan entendió esta realidad, pero entendió también, como Hölderlin, que no obstante la oscuridad, el vacío, el despoblamiento de lo divino en el mundo, el sentido existía en el fondo de la poesía. Toda su tarea poética no fue otra cosa que la purificación de la lengua que los asesinos habían aniquilado junto con sus víctimas. Ahí, donde todo clamaba la ausencia, en el mismo lugar del horror y las sombras, Celan buscaba un "Meridiano", un sitio luminoso al cual se podía acceder no ampliando el arte, sino constriñéndolo a su más estrecha "angostura": "Ve con el arte a tu más propia angostura", escribió en su discurso "El Meridiano". A través de esa "angostura" —hacia "lo más extraño"—, a través de la violentación del lenguaje que toda angostura exige, el poema —"senda de una voz hacia un tú que percibe [...] una especie de retorno a casa"— "habla en nombre de la causa de eso Otro, quién sabe si de un Otro, totalmente Otro". Ahí, donde el horror de la técnica destruyó el lugar del sentido y produjo la ausencia, el poema, llevado a su última angostura, descubre al Otro que desde ahí ilumina con una tenue luz. Semejante a la resurrección de Cristo, que sucede en la noche donde el sentido está muerto, el poema, en su larga travesía por la nada, descubre a ese Otro que es imposible nombrar, pero que se dice como un tú indefinible y profundamente humano y trascendente en su ausencia. El verdadero nombre de Dios es "Tú".

La lección de Celan no ha muerto. Si el nazismo desapareció, no despareció su herencia. Enmascarado bajo el nombre de la democracia, de la manipulación genética, de los sistemas cibernéticos, del derecho humano, de la guerra por la libertad y la justicia, que encubre otros genocidios, el sentido sigue ausente. Quizá, como las consecuencias de Auschwitz lo anunciaban, más ausente que nunca. El lenguaje de la técnica es el lenguaje de la no significación. Creyendo equivocadamente ver que toda significación condujo al nazismo y al sovietismo, cuando en realidad esas ideologías —como bien lo vio Celan— ya lo habían asesinado en la lengua misma, nuestra época ha querido prescindir de cualquier sentido y ha puesto como único rango de referencia el deseo protegido por el derecho y todas las posibilidades que le da la técnica. Hoy la aniquilación no forma parte de un proyecto que busca abolir cualquier significación humana y divina, es la realidad misma. Ya no sabemos quiénes somos. La revolución cibernética, como lo señaló Baudrillard, conduce al hombre, ante la equivalencia del cerebro y del computer, a la pregunta crucial: ¿soy un hombre o una máquina?; la genética nos llevará a otra: ¿soy un hombre o un clon?; la sexual y las posibilidades técnicas del transexualismo a otra igual de angustiante: ¿soy un hombre o una mujer?; y la política, a otra no menos terrible: ¿soy un ser libre o una unidad administrada por las Matrix institucionalizadas? Frente a esto, el desafío del poeta y de la poesía es tan profundo como el que asumió Celan: ¿cómo hacer resonar el sentido en el lenguaje desecado y asesinado por la técnica moderna? ¿Cómo hacer escapar al poema de la estética vacía a la que esa técnica lo ha reducido? ¿Cómo hablar en nombre de la causa del Otro que campea en la ausencia? Volvamos a oír a Celan: a través de "la angostura", hacia aquello que se ha vuelto lo "más extraño".

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva y esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez.

- Publicado originalmente en el suplemento la Jornada Semanal del domingo pasado.

Margo Glantz sobre las asesinadas de Juárez

Las bodas de Cadmo y Harmonía, de Roberto Calasso, empieza relatando un mito, la historia de una violación: Eros coloca suavemente sobre la grupa de Zeus, disfrazado de toro, a la bella y joven Europa para cruzar el mar; numerosos testigos contemplan el rapto, entre ellos Atenea, quien ''espiando desde el cielo se sonroja al ver a su padre cabalgado por una joven". El autor concluye: ''Mientras, Europa no veía el sentido de esta loca navegación. Pero imaginó su suerte en cuanto llegaron a tierra (...) Quiso invocar a Bóreas para que, volando, la liberara, como había hecho con su propia esposa Oritea, la ateniense. Pero se mordió la lengua: ¿de qué serviría pasar de un raptor a otro raptor?"

Al terminar de leer, se refuerza la impresión de que la mitología griega es sólo la historia de una constante violación, impresión subrayada por el epígrafe de Salustio: ''Esas cosas nunca sucedieron, pero existirán siempre". Y al enterarnos de que: ''Después de la época de los héroes, los griegos medían el tiempo por la sucesión de sacerdotisas en el santuario de Hera, cerca de Argos. Durante la época de los héroes, el paso del tiempo se contaba por la sucesión de violaciones divinas. El autor desconocido del Catálogo de Mujeres elaboró una lista de 16 violaciones, nada más que para el linaje de los decaliónidas, y de ocho para el de los ináquidas".

Una sociedad patriarcal, la griega, conformó su mitología como si las mujeres fuesen los hitos de la historicidad, pero fundando sus narrativas de origen sobre un cuerpo femenino violado. Es más, dice Christine Schmitt: ''En Grecia no existe ningún término que defina a la violación, de tal forma que los textos recurren a la idea de violencia física para designar este acto y utilizan vocablos que provienen del vocabulario político para explicar la vergüenza resentida por la víctima y la privación del honor (...) Como el lenguaje, la imagen enmascara a la violencia".

Me he remontado a una de las explicaciones más visitadas y conocidas de la violencia contra las mujeres, porque con ella se construyeron mitos, bellísimos, obviamente, altamente poéticos, siempre releídos, referencia obligada de nuestra cultura occidental y sin embargo muestra de esa ''capacidad de aceptación y obediencia que mostramos los seres humanos frente al orden establecido, con sus parámetros de dominación, sus derechos, sus privilegios y sus injusticias perpetuadas fácilmente, como sucede con La dominación masculina", título de una obra de Bourdieu.

La aceptación pasiva de la violación, su posibilidad de erigirse en mito de origen -la fundación del México colonial y la Malinche, por ejemplo- y disfrazar, mediante la mitificación, la violencia excesiva de la que procede, se agiganta cuando alguno de los políticos en turno, relacionados por su cargo con los asesinatos y violaciones de las mujeres y niñas de Ciudad Juárez -o ahora el presidente Fox-, declaran que ''los homicidios de mujeres están resueltos y sus culpables en la cárcel"; es más, cuando el Presidente agrega, reiterando un lugar común y una fórmula viciada, ''que hay otros lugares en el país donde hay el mismo número proporcional de homicidios con mujeres (sic) igual que los hay con hombres", constatamos esa severa enfermedad que corroe a todas las sociedades y constituye un escándalo intolerable.

Porque, como bien dijo Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional, en 2004, en una campaña mundial contra la violencia de género, ''...Una mujer de cada tres sufre violencias graves por violación, agresión sexual o ataques. Es un mal extendido a lo ancho de todo el planeta que no conoce fronteras ni entre el Norte y el Sur, negros y blancos o ricos y pobres. Un terror disfrazado del que nadie quiere hablar. Las sociedades ignoran ese mal, los gobiernos cierran los ojos y hasta las mismas mujeres guardan silencio cuando son víctimas porque se las estigmatiza cuando lo denuncian y lejos de remediarla suelen agravar su situación".

Las bellas narraciones que disfrazaban la violencia les concedían a las mujeres griegas un lugar en la poesía y su genealogía remontaba a la época de una fundación porque explicaba un origen. No es un atenuante, es una verificación. Los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez son doblemente violentos: las asesinadas no alcanzan siquiera un lugar en la historia o el mito y se ven despojadas hasta de la posiblidad de iniciar su propia genealogía.

- Publicado originalmente en la Jornada de hoy.

miércoles, mayo 25, 2005

Equidad de género

Dicen que la señora Marta está muy enojada por la discriminación que hizo el señor Vicente cuando habló de trabajos que ni los negros querían hacer. Le habría faltado, según eso, decir, para ser políticamente correcto: "ni los negros, ni las negras"...

- Julio Hernández, en su columna Astillero de la Jornada de hoy.

viernes, mayo 20, 2005

Un fragmento de las "Meditaciones metafísicas", de René Descartes (Francia, 1596-1650)

Me sumo por completo. Y doble amén a Descartes.

"Pensaré que el cielo, el aire, la tierra, los colores, las figuras, los sonidos y las demás cosas exteriores, no son sino ilusiones y ensueños, de los que él se sirve para atrapar mi credulidad. Me consideraré a mí mismo como un ser sin manos, sin ojos, sin carne, ni sangre, sin sentido alguno, y creyendo falsamente que tengo todo eso. Permaneceré obstinadamente fijo en ese pensamiento, y, si, por dicho medio, no me es posible llegar al conocimiento de alguna verdad, al menos está en mis manos suspender el juicio. Por ello, tendré sumo cuidado en no dar crédito a ninguna falsedad, y dispondré tan bien mi espíritu contra las malas artes de ese gran engañador que, por muy poderoso y astuto que sea, nunca podrá imponerme nada. Pero un designio tal es arduo y penoso, y cierta desidia me arrastra insensiblemente hacia mi manera ordinaria de vivir; y, como un esclavo que goza en sueños de una libertad imaginaria, en cuanto empieza a sospechar que su libertad no es sino un sueño, teme despertar y conspira con esas gratas ilusiones para gozar más largamente de su engaño, así yo recaigo insensiblemente en mis antiguas opiniones, y temo salir de mi modorra, por miedo a que las trabajosas vigilias que habrían de suceder a la tranquilidad de mi reposo, en vez de procurarme alguna luz para conocer la verdad, no sean bastantes a iluminar por entero las tinieblas de las dificultades que acabo de promover".

jueves, mayo 19, 2005

Carta de Pável sobre las declaraciones de Fox respecto de los negros y los latinos

Me sumo por completo a las palabras de nuestro estimadísimo Pável que me permito transcribir a continuación. Este texto fue un email que envió a nuestro también amigo Russell González y a mí en contestación a un comentario de Russell sobre los tropiezos burocráticos estatales en el asunto de la cría de borregos.

"Licenciados,

Me acuerdo que al principio, muy pero muy al principio del sexenio, quizá los primeros días de Chentín en la silla, me daban todavía risas sus barbaridades, torpezas y gracejadas.

Conforme pasó el tiempo, mi risa pasó por todos los niveles de preocupación al percatarme que, en efecto, el hombre no tenía freno para soltar una estupidez tras otra, y peor aún, nadie de los "hombres del presidente" daba el necesario contrapeso de sensatez.

Hoy que he recorrido la burla y la preocupación de principio a fin, me instalo en la insufrible pena ajena que me causa este intento de gobernante, este paladín inigualable de la estulticia.

Su famoso "ni los negros lo hacen" no sólo lo ha llevado a una nuevo nivel de pendejez, sino que además él y su gabinetazo se dan el lujo de exhibir un orgullo tan infantil como vergonzoso.

La obrita fue más o menos así:

1. Chente declara "ni los negros lo hacen".
2. Escozor y ronchas por doquier, nacional e internacionalmente. Nadie pide disculpas oficiales.
3. Se "aclara" que la declaración fue hecha "sin ánimo de ofender". Es decir, no es culpa del gobierno si alguien se sintió ofendido. Allá los muy sensibles.
4. Importantes líderes negros contactan a las más altas esferas del gobierno para pedir explicaciones, aclaraciones y, por supuesto, disculpas.
5. La presión es tanta que sale a dar la cara, no el presi, no el Secretario de Relaciones Exteriores, sino la subsecretaria, a decir quedito y con la cola entre las patas: "disculpas en mi nombre y a nombre de mi gobierno".
6. Los ánimos se quieren calmar. Hasta que...
7. Ayer, como cereza del pastel, como mosca en el mojón, por fin asoma su nada agraciada jeta don Eugenio Derbez en la pantalla de mi televisor para aclarar: "Las disculpas de ayer fueron hechas a título personal. Las únicas declaraciones oficiales las está haciendo el Secretario de Relaciones Exteriores (él) en este momento". Es decir, somos tan machos que aquí nadie se disculpa ni se raja. Faltaba más.

Como en condorito: Plop y recontraplop. Juro que me tapé la cara de vergüenza.

Me gustaría creer que ya nada va a superar esto, pero...

Reciban un abrazo,
Pável

P.D. El negocio de la cría de borregos yucatecos se fue a pique por una sencilla razón: Esa carne ni los negros la comen".

Amén.

miércoles, mayo 18, 2005

Big Sur, California, mayo de 2005


Big Sur, California, mayo de 2005 (hogar de Henry Miller y Jack Kerouac, entre otros)

California, mayo de 2005 (I)

Empezaremos esta nota con una frase que encontré en un folleto de propaganda turística que a pesar de su procedencia mercantilista me conmovió duramente. Como he dicho antes en otros textos sobre viajes al extranjero, pido una disculpa anticipada en caso de que se me escape algún acento, ya que los teclados de aquí no los contemplan dentro de sus posibilidades espirituales y para ponerlos tengo que releer todo el texto y usar “Insert/Symbol” de Word. Escucho a un nativo californiano, el gran Mingus, "antipoeta y mago" como escribió de sí mismo Huidobro, con una composición larga, una suite orquestal, "Half-mast inhibition". Y esto me lleva a querer hacer un viaje por la música hecha por californianos y echarme un clavado en la colección de cd's de mi hermosa amiga Colleen Brown (paréntesis cultural: hermanos, siempre hay que confiar en una mujer que ordene sus discos en orden alfabético, quizás sean las mejores entre ellas, i'm impressed CB, i do that too, my cd’s are in alphabetical order and the ones of each particular artist in chronological order, us sharing a librarian part of our souls if you will), que continúo con otro gran elemento de la escena del presente estado, el maestrísimo Jim Morrison y los Doors con las rolas "Alabama song" y "Backdoor man", una marcha alemana de Weill y un blues arrabalero, para rematar con la que en mi opinión es la obra maestra de esta banda, independientemente del innegablemente afín a mi espíritu hecho de que el arreglo de la rola (muy probablemente hecho por Robby Krieger) incluya un interludio fantástico con el tema de la pieza "Afro-blue", inmortalizada por Coltrane pero original de Mongo Santamaría, y de que la letra sea quizás el poema mas hermoso que escribió el camarada Morrison, la fascinante "Universal mind". Una de las cosas más interesantes que he descubierto aquí en los últimos días es que quien ha disfrutado estar en California nunca puede volver a pronunciar el nombre de este estado de la misma forma --sólo pongan atención en cualquier canción de los Doors en que Jim Morrison diga la palabra "Caalifornia" para entender lo que digo. Anti-digresionando, volvamos a la frase que motivó estas reflexiones, mientras salimos temporalmente (aunque nada es seguro) de la vibra musical californiana para aterrizar con la Carla Bley Band tocando el majestuoso y desmadrosamente hermoso tema "Sing me softly of the blues". La frase, de los 1840's, de Walter Colton, primer alcalde del bellísimo puerto californiano de Monterey, dice lo siguiente: "No conozco a gente que disfrute de la vida más profundamente que los californianos. Sus costumbres son sencillas; sus necesidades pocas; la naturaleza hace que las cosas giren espontáneamente hacia sus regazos".

Tambien continuará, quizás en el transcurso de este día.

(Escrito originalmente el 3 de mayo, en Grass Valley, California)

martes, mayo 17, 2005

Reseña del Segundo Festival Internacional de Jazz de Mérida 2005 (writer's cut)

Parte I: Preámbulo y premisas

Apropiándonos de la vieja costumbre literaria de comenzar un escrito con un epígrafe, tomaremos prestada una exhortación de la novelista Ayn Rand que reza: “No permitas que tu fuego se extinga en los pantanos desesperanzados de lo aproximado, de lo ‘no suficiente’, de lo ‘todavía no’, de lo ‘de ninguna manera’”; e insistiremos con otra frase de la también filósofa de origen ruso-estadounidense (cuyo genio estuvo empañado por sus lamentables tendencias conservadoras y anglo-expansionistas), que suena tanto a consejo como a sombría advertencia: “No permitas que el héroe en tu alma perezca, en solitaria frustración por la vida que mereces pero que no has podido alcanzar”.

Ambas frases, aún sin que uno las hubiera conocido previamente, fueron en síntesis el motor esencial y emotivo, núcleo y semilla, alfa y “habemus jazzus” del Segundo Festival Internacional de Jazz de Mérida 2005 (al que en lo sucesivo y para efectos de simplicidad nos referiremos como “el festival”, a secas), realizado del 12 al 17 de abril en esta ciudad capital. A continuación haremos un breve resumen de las circunstancias relativas a dicho evento. El festival se programó originalmente para ser realizado durante la última semana de enero del presente año; sin embargo, debido a la falta de apoyo económico e institucional y la triste coyuntura financiera provocada por la realización del carnaval de la ciudad y del festival de artes del ayuntamiento en esas mismas fechas, tuvo que posponerse el festival para el mes de abril, lo que implicó además perder a nuestra cabeza de cartel, el Trio Sud del guitarrista francés Sylvain Luc. Continuamos trabajando, no obstante, tratando de aprovechar el tiempo ganado para afinar ciertos detalles de la organización y especialmente lo relativo a los patrocinios y demás dineros. Se involucró a otros artistas al programa; entre ellos dos nuevas cabezas de cartel, la banda de electro-jazz francesa Wise y el saxofonista cubano Carlos Averhoff.

Me permito hacer un paréntesis en este instante para condenar, a nombre del público jazzófilo y melómano yucateco, la implacable y desafortunada falta de apoyo financiero por parte de las autoridades gubernamentales del Municipio y Estado y del sector empresarial de nuestra comunidad. Su gran error, incluso el de los que a duras penas dieron un apoyo pequeñísimo, es considerar que dando migajas se está “fomentando” la cultura. Aquí nadie nos engaña, señoras y señores: hay un verdadero desdén gubernamental y empresarial hacia la cultura, lo cual es probablemente una triste consecuencia de la falta personal de cultura de los individuos a cargo de dichas instituciones. Aunado a esto, la engañosa creación de patronatos corporativos con la supuesta intención de apoyar al jazz sólo contribuyó a empantanar el evento y a desgastar nuestro espíritu, creando más problemas de los que teóricamente debieron haber solucionado. Y finalmente, se tuvo que lidiar con costumbres pueblerinas como el nepotismo y el amiguismo, el cobro de salarios absurdos –por no decir infames– y la retención injusta del dinero de las taquillas por parte de cierto personal de instituciones involucradas en el evento. A pesar de lo visceral que podría resultar este alegato, creo que es innegable que la gran mayoría de los promotores culturales de nuestro Estado y país coincidirán con el mismo. Y para hacer honor a la verdad, cabe mencionar aquí a las notables excepciones individuales –gente con visión y desinterés, organismos que sí apoyaron– como la Escuela Superior de Artes de Yucatán, el restaurante Hacienda San Antonio, Grupo Sipse, Automaya, la Alianza Francesa, Telcel, el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado, la Secretaría de Turismo del Estado, el sitio web Negociosmerida.com, etc.

Pero aquí venimos a hablar y a leer sobre música, no sobre política ni reclamos o condenas. Como diría el gran Frank Zappa: “shut up and play your guitar” (aunque el propio Zappa también pensaba que “hablar de música es como bailar arquitectura”). Y nunca olvidemos que la realidad es lo que nosotros queramos que sea, no lo que nos imponga la estructura reaccionaria y obtusa que únicamente pretende conservar su espuria prepotencia política o económica. Algún día la imaginación llegará al poder (como proclamaban los estudiantes franceses en mayo del 68) y las cosas serán diferentes.


Parte II, MARTES 12: “El jazz y la pintura son lo mismo”

Comenzaron oficialmente las actividades del festival el martes 12 de abril con una exposición de pintura, dibujo, escultura y fotografía titulada “Contrapunto”, en la que 40 artistas –yucatecos, nacionales, internacionales radicados en Yucatán, etc., entre los que se cuentan de manera enunciativa mas no limitativa a viejos y jóvenes conocidos de la audiencia pictórica yucateca como Gabriel Santos, Octavio Peniche, Katrin y Stefanie Schikora, el propio Ariel Guzmán, Rafael Lores, los estimados Alonso Maza, Victor Pavón, Eduardo Cervantes, Mauricio Mergold y Nancy Abraham­– redujeron el margen de diferencia entre dos disciplinas artísticas en apariencia dispares como son la música y la expresión visual. No es necesario abundar aquí sobre la forma en que las artes visuales han estado ligadas a la historia y desarrollo del jazz; basta recordar el trabajo de artistas tan diversos como Piet Mondrian, Henri Matisse o Jean-Michel Basquiat, o el propio Jazzamoart en México, para convencerse de la naturaleza transgresora e incluso incestuosa de dicha relación. Las obras de estos creadores nos hicieron cómplices en la sospecha de que el jazz es uno de los géneros musicales más fáciles de interpretar para los artistas visuales, ya que les permite improvisar gráficamente y acaso facilita la libre producción de las ideas. Aunado a esto tenemos la plasticidad y el gran potencial en materia visual de los instrumentos propios del género (saxofón, trompeta, contrabajo), así como la actitud dramática o dramatizable de un gran número de músicos al momento de ejecutar, inspiración indudable tanto para los artistas figurativos como para los fotógrafos. Hubo una breve y sencilla ceremonia de inicio, seguida de vino y bocadillos, y después nos dedicamos a examinar los cuadros.


Parte III, MIÉRCOLES 13: “¡Cómo carajos no va a haber jazz en México!”

La carga de realizar el primer concierto del festival estuvo en manos del cuarteto del DF Jazz Son 4, quienes tocaron un set de casi dos horas debido a los problemas aéreos sufridos por la banda argentina Trío 4. Jazz Son 4 propone una interesante síntesis del jazz latino a través del uso de elementos esenciales como las congas y otras percusiones y una interesante instrumentación compuesta por flauta, guitarra eléctrica y bajo eléctrico, además de las ya mencionadas percusiones. Cabe hacer notar el efectivo contraste entre las dos voces solistas del grupo; por un lado el diestro flautista Pablo Wong, con un estilo caliente y enérgico que hace uso de técnicas como el sobre-soplado y de citas de solistas de la talla de John Coltrane, y por el otro el excelente guitarrista Emmanuel Mora, cuyo método se acerca más al refinamiento y la sobriedad de músicos como Pat Metheny o incluso Bill Frisell. En otras palabras, la flauta se encarga propiamente del ataque y de la intensa expresión propia de los solos del jazz latino, mientras que la guitarra funge el papel de creador y regulador de texturas. La banda interpretó standards beboperos y hardboperos como “Scrapple from the apple”, “Donna Lee”, la balada “Angel eyes”, “Jordu”, “Penthouse” de Sonny Rollins, “Funkallero” de Bill Evans; standards latinos como el clásico tema “Guataca city” del cubano Paquito D’Rivera –una de esas melodías que parece que han existido desde siempre– y “Monte adentro” de Orlando Valle, así como temas originales incluidos en el primer disco de la banda, “Afro-américa”, de inminente aparición (tal como reportó puntualmente nuestro amigo Antonio Malacara en las páginas de La Jornada, al reseñar el excelente disco “Songo Wes” de Emmanuel Mora, también de reciente factura), como las piezas “Icteology”, “Caribe blues” y “Afro-américa“ de Emmanuel Mora y la interesante pieza “Sólo coincidencia” de Pablo Wong, siendo estas dos últimas acaso las mejores interpretaciones del concierto. Es necesario decir que el público del teatro Peón Contreras quedó gratamente impresionado con el sonido y el estilo del grupo, quienes fueron ampliamente ovacionados al final de su presentación.

Posteriormente, al filo de las once de la noche, mientras algunos miembros del respetable comenzaban a retirarse, tuvimos la primera de las tres apariciones magistrales del pianista mexicano Héctor Infanzón, una de las glorias de la accidentada y maltrecha, aunque terca e insistente historia del jazz en nuestro país. Infanzón nos deleitó con un concierto en solitario mediante el que, acompañado únicamente de un piano Steinway, de su increíble capacidad rítmica y melódica y su formidable poder de improvisación, nos transportó a diversas regiones de ese concepto tan difícilmente asequible que hemos dado en llamar “mexicanidad”. El pianista y compositor, respecto de quien no titubeamos en utilizar el adjetivo de “maestro”, interpretó cuatro temas que se alargaron más de diez minutos cada uno, para el regodeo y júbilo de los melómanos asistentes. Arrancó su set con la clásica balada “Lush life” de Billy Strayhorn, el genial colaborador de Duke Ellington, en donde salieron a relucir algunas de sus influencias claves como Keith Jarrett y Thelonious Monk, quienes a pesar de la disparidad de sus estilos comparten un total dominio del instrumento, un fervoroso aliento rítmico y el uso admirable de melodías ingenuas. Continuó con el tema “Cuando no estén”, de su propia autoría, en donde reflejó su amor a los estilos de “swing” y “stride”, personificados por pianistas clásicos como Teddy Wilson, Art Tatum, Oscar Peterson y el propio Ellington. Luego nos sometió a una intensa meditación pianística de más de quince minutos, completamente improvisada y que nos recordó a los últimos discos en solitario de Keith Jarrett (como “The melody at night, with you” y su más reciente producción “Radiance”, ambos de la disquera alemana ECM). Por último, y empezando con las tres mismas notas con que Jarrett comenzó su aclamado concierto de Colonia, Infanzón remató con el tema original “Rincón brujo”, en donde las influencias del huapango y de la música tradicional de Veracruz se suman al alegre y vital sonido de las grabaciones de los 70’s del sello estadounidense Impulse, acaso con destellos del difunto maestro catalán Tete Montoliú.


Parte IV, JUEVES 14: “Que el jazz esté en nuestros corazones”

Con esa exhortación de nuestro director general Ariel Guzmán arrancó el segundo día del festival. Ante la expectativa del público asistente al teatro Peón Contreras, tuvimos al primero de los grupos internacionales del evento, el cuarteto de la cantante canadiense Sienna Dahlen. Al frente de un trío de guitarra eléctrica, contrabajo y batería, Sienna interpretó un programa de standards clásicos para cantantes y algunos temas originales, todo esto ejecutado impecablemente a través de un estilo en esencia “cool”. Sienna salió al escenario con un vestido de noche, tacones y una boa al cuello, todo de color negro, y no tardó en arrancar suspiros y piropos del respetable. Con suaves dosis de una tesitura gruesa, nunca falta de ternura, un excelente manejo del micrófono, una sensual presencia escénica y efectivos momentos de scat, Sienna nos hizo recordar la inigualable capacidad de los cantantes de jazz –y de cualquier otro género– de llegar directamente al corazón de sus oyentes, mediante un acertado repertorio con temas como “Old devil moon”, “Beautiful love”, “You’d be so nice to come home to”, entre otros, y dos blues arrabaleros como “Cry me a river” y “Ain’t I good for you”, interpretados con una nobleza envidiable. Cabe destacar también el excelente trabajo en las escobillas del baterista Jim Doxas, quien ha acompañado a músicos de la talla del trompetista neoyorquino Dave Douglas, entre otros.

Para cerrar la noche tuvimos la espectacular presentación del nuevo trío de Héctor Infanzón con el contrabajista Aarón Cruz y el baterista Giovanni Figueroa que, junto con los conciertos del saxofonista cubano Carlos Averhoff y de la banda francesa Wise, fue a juicio nuestro el plato fuerte de todas las actividades del festival. Interpretando únicamente temas originales incluidos en su anterior producción “Nos toca” y otros de próxima (y anticipadísima) grabación, Infanzón destiló “swing” y “blues” en todo momento y demostró una felicidad absoluta de compartir el escenario con músicos jóvenes tan talentosos, disfrutando a todas luces del riesgo que implica el crecimiento musical continuo. El primer tema fue “El vago” e inició con una larga introducción en la que Héctor tocó las cuerdas del interior del piano al unísono con un “vamp” interpretado por Aarón y Giovanni, con la soltura que otorga el haber adquirido un dominio casi total sobre el instrumento. Continuaron dos temas nuevos titulados “Nos la debíamos” y “Como en feria”; el primero incluyó un grandioso solo de batería de Giovanni Figueroa, quien a juicio de un servidor fue (junto con el canadiense Jim Doxas) el mejor baterista del festival, y el segundo fue un hermoso huapango que demostró una vez más la altísima musicalidad del trío y especialmente la increíble empatía existente entre Héctor y Aarón Cruz, quien fue asimismo el mejor bajista del festival. Para dejar las cosas en claro, no dudo en afirmar que Aarón y Giovanni fueron la más consistente sección rítmica de todas las que vimos en abril, y proclamo a todos los vientos que el futuro deparará largos éxitos a estos dos jóvenes músicos. El trío prosiguió con una balada danzonesca de reciente factura titulada “No porque me acuerde”, con introducción y coda a piano solo por Infanzón y un hermoso solo de contrabajo en el que Aarón se lanzó como un valiente a los registros más agudos de su instrumento. Pocas bandas tienen la capacidad de mejorar con cada pieza pero el trío de Infanzón lo hizo sin ninguna dificultad, lo que habla de la sabiduría del pianista al escoger su repertorio. Luego vino “La chiquita”, tema antiguo de Infanzón, que posee la característica complejidad –oculta dentro de una aparente ingenuidad melódica– propia de las mejores composiciones del jazz latino. Compartiendo con el trío el gozo provocado por la búsqueda y feliz encuentro de nuevos caminos musicales, no pude dejar de recordar el verso del poeta mexicano Gabriel Zaid que reconoce que “Ir es encontrar”. Por último, y doliéndonos las manos de tanto aplaudir, el trío cerró su presentación con la pieza “Azúcar” que constó de una delicada introducción de piano la cual se transformó ante la fuerza de un empuje rítmico quizás en homenaje a Monk y al cubano Chucho Valdez, y que incluyó apasionados solos de contrabajo y batería.


Continuará.

La frase más inteligente del día

"Y cuando el país despertó del desafuero, el narcotráfico seguía allí".

- un homenaje de Julio Hernández López, en su columna Astillero, de La Jornada de hoy, a Augusto Monterroso, cuya memoria gotea por las noches y de la cual todos tratamos de apoderarnos inútilmente.

lunes, mayo 09, 2005

Consumo permisivo de drogas, pendiente

El consumo de drogas, todas, sigue siendo potencialmente un delito. El Código Penal Federal es premeditadamente ambiguo al dar una estrechísima posibilidad a los usuarios. Artículo 195: "no se procederá en contra de quien no siendo farmacodependiente se le encuentre en posesión de alguno de los narcóticos señalados en el artículo 193, por una sola vez y en cantidad tal que pueda presumirse que está destinada a su consumo personal." Como se ve la interpretación es al gusto de la autoridad y sólo para estar a un mínimo tono con las tendencias internacionales de carácter liberal.

La Ley General de Salud, artículo 234, el otro referente, señala que son estupefacientes 110 principios activos de fármacos y las de origen vegetal señaladas en la propia ley. El resumen es éste: son drogas ilícitas la mariguana, los opiáceos, adormidera, cocaína, los fármacos que señala la ley de salud y las drogas sintéticas o de diseño. Así que todos somos presuntos presidiarios.

En relación con las tendencias del consumo, la prevalencia de los fármacos: estimulantes y depresores, antidepresivos y ansiolíticos es enorme aunque sorda, respecto de vegetales o derivados. Sería difícil encontrar un botiquín doméstico donde no exista un fármaco sujeto a control sanitario, principalmente entre clases medias y altas y muy acusadamente para el consumo por el género femenino. La más clara presencia del consumo de cocaína y opiáceos se debe más a razones de orden mediático que a las realidades del consumo. Otra razón sería que los fármacos suelen ser de uso discreto mientras que los vegetales y derivados, esencialmente la mariguana, incluidas por supuesto la cocaína y heroína, dan "prestigio social" con su consumo público.

Como respuesta a esa visión tan corta y represiva por parte del gobierno, el problema de las drogas se agrava. Los indicadores disponibles apuntan hacia mayor complejidad, dado el abandono en que se tiene una visión integral, a la postergación de los programas preventivos y de rehabilitación, la sustitución de cultivos que no se ha ensayado o es un fracaso, la creciente trasnacionalización del genéricamente llamado narcotráfico es un hecho y el ineficiente control de la venta ilícita de fármacos y su producción ilegal.

Los países tradicionalmente grandes consumidores siguen aumentando sus demandas; los países que tradicionalmente éramos de producción y tráfico ahora somos crecientemente consumidores. Por ello sigue aumentando la producción y el consumo de cocaína, heroína, mariguana y otras drogas ilícitas tradicionales y sintéticas. El abuso de los fármacos, por oscuro, todavía no alcanza el nivel en la conciencia social que fuera necesario. Sin embargo, los farmacodependientes abiertos y encubiertos aumentan cada día.

Todo esto sucede ante un sistema incapaz en la destrucción de plantíos, en la intercepción de precursores, la detención de medios de transporte y armamento, la intercepción de drogas ilegales en trayecto, los controles a la comercialización de los fármacos, la detección e inmovilización de grandes capitales productos de las actividades delictivas.

El control al tráfico de armas es un fracaso, pues no ha sido ni siquiera intentado formalmente. Se le sigue identificando como algo consecuencial, como un delito asociado a otros, principalmente con los referidos contra la salud, no se le da atención individualizada. No se ha formulado la visión estratégica de que el tráfico de armas es un flujo que responde a enormes intereses comerciales, con orígenes en nacionalidades diversas, pero principalmente estadunidense.

Consecuencia de ello es que México no exige a país alguno una responsabilidad por su exportación ilícita de armamento, que sería un argumento útil para equilibrar tantas acusaciones en nuestra contra. La relación de las autoridades mexicanas con la Oficina para el Control de las Armas, Tabaco y Alcohol (ATF) del Departamento del Tesoro del gobierno estadunidense propiamente nula, siendo esta agencia la responsable del control de la comercialización legal e ilegal de armas en Estados Unidos.

Los narcotraficantes varían frecuentemente tanto sus rutas como su forma de operación. Las bandas se liquidan unas a otras constantemente. Las triunfadoras en la lucha siguen ciclos vitales rapidísimos. Nacen, crecen y mueren en poquísimos años. Otras las sustituyen. Las instituciones más respetables se corrompen ante el azoro social y el desprestigio internacional. El problema de las drogas no se circunscribe solamente a la producción y el consumo, involucra además un complejo sistema de organizaciones criminales de alcance internacional.

Ante este panorama tan desalentador es imprescindible buscar alternativas, pero esto debiera hacerse con profunda seriedad y responsabilidad puesto que estamos hablando de la suerte de las futuras generaciones. Se escuchan constantemente voces que expresan que la solución no está en el control de las drogas, sino en su liberalización; creo que en el fin de su propuesta pudieran tener razón, pero, como frecuentemente se observa en proposiciones, éstas suelen no decir cómo alcanzar el fin sin correr el riesgo de generar un auténtico caos.

Para mayor enredo, si ya se hubiera optado por lo anterior, tendríamos que precisar, ¿de qué drogas específicamente estamos hablando?, ¿quiénes serían legalmente los productores, distribuidores, comercializadores y, en este caso en particular, quiénes podrían ser los legítimos consumidores? ¿Será posible lograr el consenso de los 190 países miembros de la ONU, los altamente desarrollados y los cada vez más depauperados, sobre las cuestiones anteriores?

Porque, de ser afirmativas las respuestas, lo que a mí me parece imposible bajo las condiciones actuales, la despenalización debiera darse en los mismos términos y simultáneamente en todo el universo para evitar un auténtico caos, éste sí globalizado.

Finalmente, como en el caso de todo el comercio y particularmente el de las drogas lícitas, ¿cuáles serían los complejísimos sistemas de control a la venta? ¿Están todos los países del mundo en condiciones de instalar, operar y financiar las estructuras requeridas? Ojalá sea convincente con mi afirmación de que la gran discusión está pendiente. Pero hay algo más sobre lo que alertar y es imperativo: muchos países, incluido Estados Unidos, están adoptando ante la impotencia la estrategia de la tolerancia.

- Un artículo de Jorge Carrillo Olea, publicado en la Jornada de hoy.

miércoles, mayo 04, 2005

La opinión más inteligente del día

VICENTE FOX Y ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR viven una reconciliación desaforada. Uno y otro han guardado en sus cuadernos escolares las frases hirientes que en el pasado se lanzaron a causa de sentimientos seguramente mal entendidos. Ahora los dos ven hacia adelante y ya no quieren acordarse de los malos momentos. Cuando hablan, ya no les salen acusaciones contra el mal gobierno (federal) ni historias de confabulaciones, pero tampoco defensas apasionadas de la legalidad ni diatribas contra los populismos, sino cantos de amor y paz que tendrán sus momentos estelares durante un encuentro oficial muy de fotografía que ocurrirá este viernes en la casa de uno de ellos, y probablemente durante una posterior gira inaugural de obras en los dominios del otro.

EL MUTUO APACIGUAMIENTO concertado ha producido en el respetable público una ensoñación pasajera. Tan asustada estaba la sociedad del riesgo de caer en el abismo que ahora toda componenda parece música celestial y no chirriante trova. En esa modorra posterior al estallido de adrenalina, los ciudadanos ven pasar como en cámara lenta los elementos de su siguiente pesadilla, pero no atinan a entenderla ni quieren hacerlo. Por un lado está el políticamente consumido Vicente, que sin recato alguno se limpia el sudor de los miedos macedonios recientes con el pañuelo desechable en que está convirtiendo a su procurador Cabeza de Vaca, que ni siquiera ha empezado a revisar "exhaustivamente" el expediente del desafuero cuando ya su jefe lenguaraz dice por todos lados que ese asunto está cerrado. No tiene pudor el exhausto Vicente en exhibir la manipulación a contentillo de un caso judicial que días atrás juraba y perjuraba era manejado con criterios rigurosamente jurídicos y no políticos. Quien alguna vez fuera para Los Pinos "señor López" llena a la vez sus alforjas de tanto éxito que los riesgos del caudillismo saltan a la vista pero los ojos amorosos se niegan a reconocer la posibilidad de estar construyendo un foxismo de izquierda, una esperanza personalísima sin construcción social ni sustento organizado, nicho individual de fe colectiva.

PERO HOY PARECIERA de mal gusto (políticamente incorrecto) advertir de los peligros florecientes. El ánimo nacional descansa luego de tantas emociones fuertes, y lo importante estaría en la celebración gozosa de los rencuentros, de la posposición de discordancias, de las imágenes venideras de pacificación escenográfica. Mientras tanto, los complotistas de ayer siguen trabajando a la sombra, con ánimos multiplicados por el ansia de revancha, y el rayito de esperanza se esparce, aparentemente fortaleciéndose, entre la dominante estructura de priísmos reciclados y las contingencias derivadas de la excesiva y personalísima concentración de poder.

- Julio Hernández López, en la columna Astillero de la Jornada de hoy.