jueves, diciembre 14, 2006

Apuntes sobre las virtudes y los vicios


Abstemio: Persona de carácter débil que cede a la tentación de negarse un placer”. Ambrose Bierce, Diccionario del Diablo [1].


Platón decía que el hombre posee tres facultades generales, a cada una de las cuales corresponde una virtud. Al intelecto pertenece la sabiduría, a la voluntad el valor y para la emoción existe el autocontrol. Y encabezando a aquellas tres está la justicia, la facultad de “respetar las ideas de los demás sin abandonar las nuestras, [así como] compartir los frutos de nuestras acciones y ayudar a los otros a realizar las suyas” [2].

Qué inteligentes eran esos griegos, ¿no? Pues no. Guiado por el cinismo moral de la era posmoderna, prefiero la perspectiva de Ambrose Bierce en el epígrafe que encabeza la presente nota. No nos hagamos tontos: las virtudes son bonitas y el mal es malo, pero lo que nos hace humanos son los vicios. Nuestros vicios. Así, sin pena, díganlo conmigo: ¡vivan los vicios!

Pero no crean que vengo aquí a aprobar con un guiño las bajezas de las que son capaces mis amigos (o mis enemigos, que tampoco deben ser muy virtuosos). Yo vengo a hablar de la verdad, entendiendo por ésta el cúmulo de percepciones que entran por mis sentidos cuando estoy despierto. Pues es difícil pecar dormido.

Una de las grandes verdades de mi vida fue escrita por un inglés, es decir, alguien nacido en un país cuya gente no sabe cocinar ni un carajo pero a los que el mal clima ha fortificado el sentido del humor. Fue bautizado como William Blake y desde niño gozó de fuertes visiones en las que se le aparecían tanto ángeles como el rostro de Dios tras la ventana. En nuestra época, el pobre sin duda habría acabado en un psiquiátrico. Una de sus visiones más espectaculares quedó documentada en el libro
El Matrimonio del Cielo y el Infierno, al cual Xavier Villaurrutia, autor de la mejor traducción al español [3], llamó “una obra fundamental de la cultura occidental”.

La sección más profunda del libro, en mi modesta opinión, son los “Proverbios del Infierno”. Blake tiene una visión gigantesca que lo lleva a visitar los meros infiernos. Muerto de miedo, camina sin rumbo, desorientado. Poco a poco va dándose cuenta de que en las paredes del infierno había escritos cientos de graffitis: las paredes del infierno estaban llenas de palabras. Iluminado, sacó una libreta y se puso a escribir todos los mensajes que podía, que reflejaban la sabiduría del lugar. O sea, los refranes del infierno. El mejor es: “El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría” [4].

Pensémoslo con calma. Hay muchos caminos para transitar en la vida, pero Blake nos recomienda uno, el del exceso. Exceso es pasión. ¡Hay que vivir la vida con pasión! Ése es el mensaje de Blake. Pero lo más profundo, lo más sutil que sugiere Blake es cuál puede ser uno de nuestros destinos como seres humanos: el palacio de la sabiduría. No busquemos el cielo o el infierno, busquemos la sabiduría. Sabiduría es conciencia. Podemos llegar a tener una verdadera conciencia de la vida, el universo, el por qué de las cosas. Blake nos dice: “Éste puede ser tu camino, si lo aceptas. Si lo haces, vívelo con pasión o no lo hagas”.

Yo sólo añadiría una cosa más. La mejor virtud, en mi opinión, la virtud más poderosa, es la paciencia. Paciencia es conciencia. Todo tiene su ritmo, su tiempo, las cosas pasan cuando pasan. Paciencia es vivir en el presente, en el preciso instante en que suceden las cosas. Y el presente eres tú.


Las piedras no son otra cosa, algo distinto de nosotros; no son de otro reino. Son como nosotros, sólo que han aprendido a meditar. Meditar es concentrarse en distraerse. Su mente está completamente en blanco. Y es por eso que duran más. Son más sabias”. Eduardo Casar, Teorías Físicas [5].



Referencias:

[1] Una versión completa de este mítico libro, traducida con decencia, puede leerse en Internet.
[2] Todo esto según Wikipedia.
[3] Dicha traducción puede ser leída en su totalidad en Internet.
[4] El segundo mejor es: "Exuberancia es belleza".
[5] A riesgo de sonar reiterativo, este poema se puede leer aquí.

-- Versión íntegra de mi texto publicado originalmente en el número más reciente del fanzine
Archivo Muerto, editado por mi estimado carnal Gabriel Chacón alias "el Chakz", ex compañero de la clase de cine de nuestro también estimado Mario Helguera. Para conseguir ejemplares del fanzine, escribir a: chakz[arroba]kamikazepgs.com